Entendiendo el fenómeno del sueño

ENTENDIENDO EL FENÓMENO DEL SUEÑO

Resultado de imagen de sueño PLACENTERO

¿QUÉ ES EL SUEÑO?

El sueño es un estado de relajación muscular (atonía), en el que somos menos sensibles a la realidad que nos rodea.

Cuando estamos dormidos, el cerebro trabaja de forma automática para controlar los parámetros fisiológicos de nuestro organismo (ritmo cardíaco, ritmo respiratorio…).  El cerebro no duerme totalmente, se encuentra en cierto estado de alerta, e incluso pueden llegar a él ciertas estimulaciones sensoriales auditivas u olfativas (como por ejemplo, el despertador, madre y lloro del hijo…). Por lo tanto, el cerebro nunca descansa, sólo se ‘recarga’. Durante el sueño el cerebro permanece activo y sigue controlando muchas funciones del cuerpo incluyendo la respiración.

El sueño es una necesidad de la vida, tan imprescindible para nuestra salud como el aire, el agua o la comida. Cuando se duerme bien, nos despertamos frescos, despejados y preparados para afrontar un nuevo día. Pero cuando no dormimos bien durante mucho tiempo, cada aspecto de nuestra vida puede verse alterado.

FASES DEL SUEÑO

Gracias al electroencefalógrafo (EEG), herramienta que registra y permite estudiar la actividad eléctrica del cerebro, se descubrió que el sueño está compuesto de dos fases:

  • Periodos de sueño NO-REM (siglas inglesas que significan NO hay Movimiento Rápido de Ojos): Esta fase se subdivide en 4 fases, a través de las cuales se consigue una lentificación progresiva de la actividad cerebral (va desde la somnolencia hasta el sueño profundo). Su duración es de unos 90 minutos.
  • Periodos de sueño REM (Movimientos Oculares Rápidos). Esta fase se inicia 90-100 minutos después de comenzar a dormir (en los niños se inicia antes). Si nos despertamos en este momento, la mayoría de las veces podremos recordar lo que estábamos soñando.

    Aunque en esta fase es donde se produce el sueño más reparador de todos, las ondas cerebrales durante esta etapa aumentan a niveles experimentados cuando una persona está despierta. Esta fase cumple la función de recuperación mental y equilibrio emocional.

    La mayoría de las personas experimentan de 3-5 intervalos de sueño REM cada noche; los primeros intervalos de sueño REM son relativamente cortos y muy profundos, los siguientes intervalos REM son más largos pero menos profundos.

    Ambos periodos del sueño se van alternando a lo largo de la noche, disminuyendo progresivamente la duración de los NO-REM y aumentando la de los REM. Por eso solemos recordar lo que soñamos, ya que lo hacemos en el periodo REM (es el periodo más largo y se produce antes de despertarnos).

Resultado de imagen de FASES DEL SUEÑO

TRASTORNOS DEL SUEÑO: INSOMNIO

El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente.

Se puede definir como la reducción involuntaria del número de horas de sueño. El insomnio NO es simplemente tener problemas para iniciar el sueño. También es despertarse con frecuencia durante la noche (dificultad de mantener el sueño), despertarse demasiado temprano y despertarse con la sensación de no haber descansado bien. Cuando esto se da durante 1 mes o más, podríamos estar hablando de insomnio. Esta estudiado que alrededor de un 30% de la población padece insomnio.

Aunque está comprobado que no dormir lo suficiente durante muchas noches seguidas pueda acabar con nuestra salud, se han realizado estudios en los que se ha comprobado lo contrario, es decir, que la mala salud puede provocar insomnio.

En un estudio se encontró que la mayoría de las personas insomnes tienen otro problema de salud, como artritis, depresión, angina de pecho. Detrás de cada insomne hay una serie de causas (multicausal) que varían de un individuo a otro y que necesitan una atención especial por parte del médico.

Resultado de imagen de INSOMNIO

Tipos de insomnio:

1.Insomnio transitorio: Es la dificultad para conciliar el sueño en las primeras horas de la noche. Dura pocos días y puede ser debido a las siguientes causas:

– Estados emotivos y afectivos que originan preocupaciones (ansiedad).

– Problemas que se han dado durante el día y que no podemos dejar de pensar en ellos.

– Temor al mismo insomnio y la idea de que no se conciliara el sueño hasta muy tarde. Rumiando esa idea, y la propia tensión, es la que no nos dejara dormir; podemos solucionar el problema si cambiamos nuestra meta, en luchar de “la necesidad de dormir” por “tan solo relajarme”, esto puede disminuir la ansiedad y fomentar el sueño.

– Ruidos y camas desconocidas (cuando estamos de viaje o dormimos en una casa ajena).

– Las agujetas, tras esfuerzos deportivos.

– Conducir demasiadas horas seguidas.

– Exceso de OH y café, así como cenas copiosas (ej. Navidades, cumpleaños…)

Estos motivos de insomnio suelen ser ocasionales, por lo que no requieren mayores consideraciones.

 El problema aparece en algunos casos, en los que estas causas se hacen habituales inconscientemente (ej. cenamos más de lo que deberíamos la mayoría de los días, hay ruidos en casa, la cama no es del todo cómoda, estamos preocupadas por algo y no paramos de pensar en ello, tenemos miedo de no poder conciliar el sueño…).                 

 Todo esto da lugar a un insomnio que dura varios días e incluso semanas. En estos casos, hay que tratar de averiguar cuál es la causa de la tensión nocturna y actuar sobre ella para eliminarla.

2. Insomnio crónico: Casi siempre esta precedido por un insomnio transitorio. Imaginaros que ocurre un acontecimiento estresante para nosotras y que estamos unos días sin poder dormir bien por ese que estamos preocupadas por lo que ha ocurrido. Si cuando ese problema se soluciona o mejora, el insomnio permanece durante más de un mes estaríamos hablando de insomnio crónico.

Las personas con insomnio crónico suelen manifestar alguna de las siguientes formas de deterioro diurno:                                                                   

– Fatiga o malestar     

 – Somnolencia diurna                                                                                                   

– Deterioro de la memoria, concentración y atención     

– Cambios en el estado de ánimo 

– Disminución de la motivación, energía e iniciativa                                            

– Tensión, dolor de cabeza, síntomas gastrointestinales…

Si quieres conocer qué puedes empezar a hacer para dormir más y mejor, te recomiendo que leas este post: http://psicologos-bilbao.org/mejora-tu-calidad-del-sueno-y-duerme-bien/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *