DIFERENCIAS EN EL APEGO

DIFERENCIAS EN EL APEGO

En la mayoría de los casos, los bebés crean vínculos de apego seguros con sus madres y con sus padres, así como con el resto de las personas que cuidan de ellos de forma habitual.

En el apego seguro se dan relaciones confiadas en las que el bebé sabe que siempre cuenta con adultos disponibles, sensibles a sus necesidades y eficaces para atenderlas con cariño.

Por ejemplo, sabe que le consolarán cuando llore, que vendrán en su ayuda si se cae y se hace daño, que le confortarán si está triste o tiene miedo.

Disfrutar de un apego seguro ayuda a tener un desarrollo saludable. Los niños con un vínculo de apego seguro es más probable que disfruten de un buen desarrollo social, emocional y cognitivo.

– Se trata de niños con seguridad emocional, que han aprendido a relacionarse con los demás y a establecer lazos afectivos saludables.

– Se muestran capaces de explorar con tranquilidad el mundo que les rodea y de hacer las cosas por sí mismos, aunque piden ayuda cuando lo necesitan.

– Los niños de apego seguro suelen desarrollar una buena autoestima; se sienten seguros de sus capacidades y se ven capaces de afrontar los retos que se les planteen.

 

AUNQUE LA MAYOR PARTE DE NIÑOS DISFRUTAN DE UN VINCULO DE APEGO SEGURO, LOS HAY TAMBIÉN QUE EN LAS RELACIONES CON SUS CUIDADORES HABITUALES NO ENCUENTRAN LA SEGURIDAD QUE NECESITAN.

 

Hay bebés que no saben qué esperar de quienes les cuidan, que se siente inquietos o intranquilos, que no reciben las muestras de cariño que necesitan.

En algunos casos, tienen cuidadores poco presentes o poco sensibles, o demasiado metidos en sus cosas.

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En otras ocasiones, se trata de personas que solamente expresan cariño y atención cuando su bebé se porta de forma que a ellos les satisface, de manera que le rechazan cuando hace cosas que no les gustan, les ponen nerviosos o les frustran. Otros bebés desarrollan inseguridad porque sus padres, madres o cuidadores, ante la misma situación, actúan unas veces de una manera y otras veces de forma diferente.

Por supuesto, cualquier forma de desatención o violencia (gritar, insultar, golpear…) provoca también una intensa inseguridad.

 

Cuando se da alguna de estas circunstancias, los bebés desarrollan un apego inseguro que tiene consecuencias negativas tanto inmediatas como a largo plazo, por lo que deben evitarse a toda costa.

 

Los niños que han establecido apegos inseguros tienen mayor probabilidad de experimentar problemas y desajustes en su desarrollo emocional, cognitivo y social.

– Suelen ser niños que muestran inseguridad emocional, baja autoestima, un nivel de madurez y autonomía desajustadas para su edad (muy por encima o por debajo de su edad) y pocas habilidades para relacionarse con los demás.

 

EL BEBE NO PUEDE EVITAR APEGARSE A QUIENES LE CUIDAN HABITUALMENTE, PERO LO HARÁ:

DE FORMA SANA Y BENEFICIOSA (APEGO SEGURO) SI SE TRATA DE CUIDADORES INCONDICIONALES, SENSIBLES Y EFICACES

– O DE FORMA PERJUDICIAL (APEGO INSEGURO) CUANDO LOS CUIDADORES NO ACTUEN ADECUADAMENTE.

 

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