CÓMO PROMOVER UN VINCULO DE APEGO SEGURO

CÓMO PROMOVER UN VINCULO DE APEGO SEGURO

Resultado de imagen de vinculo de apego seguroMadres y padres tenéis un papel fundamental a la hora de establecer un vínculo de apego seguro con vuestros hijos.

Este vínculo se crea poco a poco, y a través de los cuidados y actividades cotidianas. Al alimentarle, bañarle, cambiarle, acariciarle, hablarle… vuestro bebé os va reconociendo, sabe que sois vosotros quienes le cuidáis y le queréis, y empieza a confiar en vosotros.

Además, como siempre que aparecéis y estáis con él le producís sensaciones agradables, vuestra presencia le anuncia bienestar y relajación. De este modo, se va estableciendo un lazo afectivo entre vosotros, os sentiréis cada vez más unidos a él y os iréis convirtiendo en sus personas preferidas.

Hay 2 INGREDIENTES BÁSICOS QUE SON FUNDAMENTALES PARA CREAR UN VÍNCULO DE APEGO SEGURO con vuestro bebé:

1.Cariño incondicional: Para que vuestro bebé se sienta unido a vosotros y establezca un lazo afectivo seguro necesita sentir que estáis disponibles y le queréis. Algunos adultos piensan que los niños ya saben que sus padres les quieren y no necesitan que se les demuestre, pero no es cierto: como todas las personas, los hijos también necesitan que se les demuestre cuánto se les quiere. Los besos, caricias y abrazos, así como las palabras cariñosas son formas habituales de demostrar el cariño y a vuestro bebé nunca le parecerá demasiado. El cariño incondicional es una de las claves del  apego seguro. Lo que eso significa es que hay que querer al niño que ríe y al que llora, a la niña que está sana y a la que se pone enferma, al bebé que es fácil y agradable, y al que resulta más difícil y frustrante cuidar, a la bebé que duerme bien y al que da muy malas noches. Es decir, quered a vuestro hijo tal y como es.

Por otra parte, es muy importante que no utilicéis el cariño como una moneda de cambio: no amenacéis a vuestro hijo con dejar de quererle si se porta mal.

2. Sensibilidad y eficacia para responder a sus necesidades: Dependiendo de su edad, los bebés manifiestan sus necesidades de distintas formas. Al principio, solo con el llanto.  Luego con gestos o sonidos. Más tarde, a través del lenguaje. Sea cual sea la forma en que se exprese, lo importante es que cada vez que lo haga vuestro bebé se encuentre con alguien que sea capaz de captar lo que en cada momento está expresando y que sea también capaz de darle la respuesta adecuada. Cuanto más tiempo paséis con vuestro bebé, cuanta más atención le dediquéis, le iréis conociendo mucho mejor. Sabréis cómo interpretar lo que necesita, qué cosas son las que más le gustan y divierten, cuál es la mejor forma de cuidarle, estimularle, distraerle, consolarle o hacerle reír.

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Ideas clave para favorecer un vínculo de apego seguro

– La disponibilidad y sensibilidad de que se acaba de hablar son esenciales. Desde el principio vuestro bebé debe saber que pase lo que pase, sea cual sea la situación, estáis disponibles, sabéis interpretar lo que en cada momento necesita y respondéis de manera satisfactoria.

– Permaneced cerca de él. Al principio, la proximidad física favorece el vínculo de apego con vuestro bebé, porque os necesita cerca para percibir vuestro cariño y sentirse seguro y protegido. Intentad evitar las separaciones largas, especialmente durante sus primeros meses de vida. Eso no significa que haya que estar siempre a su lado, pero sí pasar con él muchos ratos todos los días. Acompañad a vuestro hijo a descubrir lo que le rodea, demostrándole que os interesa lo que hace. Para vuestro bebé, lo más importante es tener vuestra atención y sentir que es importante para vosotros.

Sed expresivos. Cuando abrazáis a vuestro bebé, le acariciáis, le consoláis, le hacéis reír y disfrutar… le demostráis vuestro amor. Además, vuestro hijo puede percibir vuestras emociones a través de vuestros gestos: sonreídle cuando os dirijáis a él. Si alguna vez tenéis que enfadaros o poneros serios, no pasa nada. Pero el enfado no debe expresarse a gritos, sino con suavidad y convicción.

 

– Habladle cálida y cariñosamente. Es bueno que habléis y cantéis a vuestro bebé dulce y cariñosamente, ya que percibirá los sentimientos y emociones que le transmiten vuestras palabras. Utilizad  canciones  de  cuna,  así como frases cortas  y repetitivas, pronunciándolas lentamente y con tono cariñoso para captar mejor su atención.

– Miradle. Mientras cuidáis a vuestro bebé, miradle a los ojos y habladle cariñosamente. En las primeras semanas después de nacer vuestro hijo ve con más claridad las cosas situadas a corta distancia, pero al cabo de un par de meses ya os vera con nitidez aunque estéis al otro lado de la habitación. Le encanta veros y explorar vuestra cara, vuestro tacto, vuestro olor…

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– Aprovechad las rutinas. Es fundamental que demostréis a vuestro hijo cuánto le queréis. Aprovechad las rutinas diarias como la comida, el baño, el momento de vestirse o el juego para disfrutar juntos y demostrarle vuestro cariño. Son momentos privilegiados en los que se sentirá querido.

– Evitad la sobreprotección. La sobreprotección afecta al vínculo de apego y al desarrollo del bebé. Dejad que vuestro hijo explore a su alrededor, que se dé cuenta de las cosas que puede hacer sin ayuda (desarrollando su autonomía) y que sepa que vosotros estáis a su lado para ayudarle y apoyarle cuando lo necesite. No le criéis entre algodones ni dejéis  de ponerle los límites y exigencias que sean adecuados para su edad y su nivel de desarrollo. Hacerlo forma parte de la educación, tanto como darle cariño o estimularle.

– Cogedle en brazos. El contacto de su piel con la vuestra transmite amor, alegría, serenidad, seguridad, bienestar y plenitud a vuestro hijo. Además, mediante el contacto piel con piel vuestro bebe se ira familiarizando con vuestro olor y vuestras caricias.

– Tened expectativas adecuadas a su nivel de desarrollo. Conocer cómo se desarrolla vuestro bebe y que comportamientos son típicos de cada edad os permitirá saber qué podéis esperar de él, qué estímulos  le podéis ofrecer y qué límites le podéis plantear.

– Entended a vuestro hijo como un ser único y comprendedle. Aunque conozcáis el desarrollo normal de todos los bebés, vuestro hijo tiene una personalidad y unas características que le son propias y únicas. No os conforméis con saber cómo es un bebé “de su edad”, preocupaos de saber cómo es “vuestro” bebé, conocedle bien y así podréis responder mejor a sus necesidades.

En definitiva, lo más importante es que establezcáis con vuestro bebé una relación de cariño y cercanía, que le deis confianza y seguridad, que respondáis a sus necesidades, que le expreséis vuestro cariño, que le consoléis cuando lo necesite y que os aseguréis de que disfruta con vuestra compañía.

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